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Publicado el 08/03/2022 por info@agrobeta.com

La venta por parte de estancos de componentes del cannabis genera intervención policial y dudas legales

Los ministerios de Hacienda y Sanidad dicen que la distribución de cannabidiol es ilegal, a pesar de que la OMS lo considera un componente seguro y no adictivo de la marihuana, y de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea acaba de dictaminar que no se puede prohibir la importación. de otro estado de la sociedad.

El cannabis ya ha llegado a los tabaqueros, especialmente en Cataluña, País Vasco y Navarra, donde se comercializa uno de sus componentes, el CBD, que se utiliza principalmente con fines terapéuticos y cosméticos. Sin embargo falta de regulación La información específica sobre estos componentes ha creado una gran incertidumbre entre los comerciantes de tabaco, que en algunos casos han solicitado asesoramiento a despachos de abogados especializados en materia de hachís, especialmente a raíz de las intervenciones de la Guardia Civil y otras fuerzas de seguridad en sus establecimientos.

El CBD es uno de los más de cien cannabinoides que posee la planta de marihuana y no tiene propiedades psicoactivas como el THC, es decir, no produce los efectos más buscados en el consumo recreativo, pero aporta otros: relajante, analgésico. o antiinflamatorios, muy útiles en la fabricación de productos médicos o cosméticos. El problema radica fundamentalmente en que, como componente de una planta que es considerado un medicamento en sí mismo por convenios internacionales, cuyo uso no está regulado en España, la legalidad de su distribución y venta está en el limbodonde a veces, muchas, se permite o se permite pasar, y otras veces no.

De alguna manera, así ha llegado el CBD a los estancos, la zona exclusiva de venta de tabaco en España a clientes y distribuidores (hoteles, quioscos), un minorista cuya licencia otorga el estado y donde, principalmente por el confinamiento con el estado de alarma, algunas empresas comenzaron a ofrecer sus productos con cannabidiol, que no podían distribuir en asociaciones de consumidores de cannabis cerrado por la pandemiaaunque todavía se hacía a través de sitios de Internet.

Sin embargo, ha habido dudas en el sector. La Asociación de Asociaciones de Comerciantes de Tabaco de España difundió, a raíz de las consultas formuladas por algunas empresas, una declaración Junio ​​del año pasado reveló la posición sobre la venta de este producto emitida por Comisionado para el Mercado del Tabaco, órgano del Ministerio de Hacienda encargado de la gestión y supervisión de la red comercial. En concreto, se advirtió a los estancos de que la comercialización de estos productos «no cuenta con el permiso, aprobación o aceptación del Comisario» y el inicio de «actos jurídicos, incluso delictivos» contra quienes infrinjan esta norma.

La comercialización de estos productos no cuenta con el permiso, aprobación o aceptación del Comisionado

Y la Guardia Civil también empezó a intervenir en algunas comunidades. En los ocho primeros meses de este año, según informó a finales de septiembre, el instituto armado decomisó casi 1.800 vapeadores y otros productos con CBD en estancos y bazares de Navarra, tras lo que presentó una solicitud. 18 denuncias por incumplimiento Ley 17/1967 sobre sustancias estupefacientes adaptada al Convenio de Naciones Unidas de 1961 y Real Decreto 579/17 sobre venta y distribución de productos del tabaco. Antes, en Madrid, la policía municipal ya había tomado medidas enérgicas contra los establecimientos del centro y del distrito de Carabanchel donde se vendía cannabidiol.

Consultas para despachos de abogados

Estas operaciones ya han causado preocupación entre los minoristas de tabaco, que han decidido vender CBD en sus negocios y han comenzado a llamar a despachos de abogados especializados en temas relacionados con el cannabis para saber qué pueden hacer, y sobre todo, qué pueden esperar. Si las fuerzas de seguridad se han apoderado de tus productos. El bufete de abogados de Brotsanbert ha recibido consultas del País Vasco y Cataluña de estancos solicitando asesoramiento legal. Y la respuesta no es fácil, porque el marco legal nacional e internacional que pesa sobre el cannabidiol ofrece multitud de interpretaciones.

Fran Azorín, abogado de este despacho, argumenta inicialmente que aunque el producto en venta contenga un índice de componente psicoactivo de THC superior al 0,2%, considerado el límite a partir del cual sería considerado un delito contra la salud pública, significa lo estipulado en la No se cumpliría con el artículo 368 del Código Penal, que exige afectación a la salud pública. Y a ello alega que en una sentencia del Tribunal Supremo de mayo del año pasado se estableció que para que sea imputable un delito, la sustancia incautada debe ser capaz de inducir efectos psicoactivos.

Aunque el producto en venta contenga un porcentaje de componente psicoactivo de THC superior al 0,2%, no puede ser un acto delictivo.

Además, según este abogado especialista, los productos de CBD deben cobrarse Artículo 28 de la Convención de 1961 sobre Estupefacientes, que establece que la fiscalización internacional de drogas no se aplicará al cultivo de la planta de cannabis únicamente con fines industriales (fibras y semillas) u hortícolas. “De la redacción de ese artículo se deduce que puede haber varios fines industriales u hortícolas distintos, porque lo importante es que la sustancia estupefaciente sea desnaturalizada y no pueda producir efectos psicoactivos ni tóxicos”, explica Azorín.

propio Organización Mundial de la Salud(OMS) emitió un informe especial sobre el CBD en 2017, en el que consideraba al cannabidiol como un componente relativamente seguro y no adictivo que podría tener un uso terapéutico en el tratamiento de ciertos aspectos de enfermedades como las convulsiones que producen ciertas epilepsias. Y aunque este organismo recomendó entonces seguir realizando más análisis para comprobar su baja toxicidad, más tarde, a principios de 2019, propuso a la ONU excluir de las listas internacionales de control de drogas los preparados que contengan principalmente CBD y no más de 0. 2% THC.

Preguntado por este diario sobre la venta de CBD en estancos Tesorería, en referencia al Comisionado del Mercado del Tabaco, señala que quien tiene que decidir sobre este tipo de productos en general son las «autoridades sanitarias». Según este departamento de gobierno, en lo que a ellos respecta, el cannabidiol no es un producto del tabaco, ni está regulado en su normativa. ¿Y qué se puede vender en un estanco además de tabaco? Responden de cualquier producto o servicio siempre que no afecte a la seguridad de los usuarios ya la conservación del tabaco, y siempre previa declaración responsable al comisario.

Así lo asegura el Ministerio de Hacienda no puede facilitar datos sobre el número de declaraciones responsables que hayan podido presentar estancos para poder vender CBD, declaraciones que el comisionado tiene la facultad de declarar ineficaces, nulas cuando afecten a la conservación o comercialización del tabaco.

¿Y qué dicen las autoridades sanitarias al respecto? El Ministerio de Salud ha manifestado al público que el CBD de la planta de cannabis se considera una sustancia estupefaciente incluida en la Lista I de la Convención Conjunta de 1961, y por lo tanto su producción, fabricación, exportación, importación, comercio, uso y posesión. debe limitarse a fines médicos y científicos”, cuyos productos deben estar homologados en nuestro país por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). El resto de productos, según Sanidad, infringen los tratados internacionales sobre medicamentos. control y las normas nacionales aplicables en este caso.
El ministerio también afirma que el Observatorio Europeo de Drogas y Toxicomanías afirmó en un informe publicado en 2018 sobre el uso de cannabis y cannabinoides que el consumo de CBD «No está exento de riesgos».

Estanques con «tuberías»

Pero la realidad es que aunque las autoridades sanitarias, fiscales y de seguridad de nuestro país se opongan de una forma u otra a la venta de CBD, la distribución continúa en los estancos, salvo en otras tiendas especializadas o en sitios de Internet. Oscar Parés, subdirector de la fundación Helado que trabaja con el estudio y uso de las plantas tradicionales como herramientas terapéuticas, sostiene que hay «falta de control» fácilmente perceptible en la cantidad de productos de cannabidiol que ha podido ver a la venta en muchos estancos de Cataluña transformados en «cannamerías», sin conocer el origen de todos ellos ni sus garantías de consumo, por una falta absoluta de regulación.

En opinión de Parés, nos encontramos ante un «burbuja» económica con decenas de productos a la venta, entre los que los hay de muy buena, buena, media, mala y pésima calidad, un fenómeno donde la sociedad y el mercado vuelven a estar por delante de la política en España, que sigue sin abordar la regulación del cannabis, ni en su aspectos médicos o recreativos.

En este caso, surge también el hecho, según el subdirector de Iceers, de que el CBD puede ser un estimulante de venta en estancos, pues fumar flores de cannabidiol tiene un efecto ansiolítico, relajante, que reduce la ansiedad del adicto al tabaco y elimina el deseo de encender un cigarrillo.

Pero si la red de interpretaciones legales que rodean al CBD fuera lo suficientemente complicada, un reciente juicio por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha complicado aún más las cosas. En la sentencia publicada el pasado jueves, el tribunal ha aprobado la comercialización en Francia de cannabidiol importado de la República Checa por considerarlo prohibido infringiría las normas sobre libre circulación mercancía, excepto para concluir que el activo de marihuana no es una droga.

Según esta decisión judicial, un país de la UE no puede prohibir la comercialización de CBD que se produce legalmente en otro estado miembro, aunque la prohibición puede estar justificada por razones de protección de la salud. Por tanto, esta sentencia podría obligar a España a permitir la importación de productos de cannabidiol fabricados en otros países comunidades, por ejemplo de estados donde el uso de cannabis medicinal ya está regulado, como Alemania o la República Checa.

Por no hablar del lío con los límites máximos de THC legalmente permitidos, que varían en cada país, desde el 1% de Suiza al 0,2 de España, pasando por el 0,6 de Italia o el 0,3% de EE. UU., apunta Oscar Parés.

UfEntidad: Público.es

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El cannabis no mata Ayuda, el alcohol y el tabaco legal matan a miles de personas al año, leyes hipócritas

Por Agustín | 9 marzo 2022

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